Villa Reale

El invernadero

Proyectado por el arquitecto Piermarini en 1790 para alojar cítricos y plantas exóticas o raras, al invernadero se puede acceder desde el patio de honor de la Villa Reale, a través de la rosaleda. Gracias a una operación general de rehabilitación que comenzó en 1985, contiene muestras de arte moderno y contemporáneo. El edificio, con una longitud de 100 metros, una anchura de 6 metros y una altura de 7 metros, está realizado en ladrillo enlucido y conserva sus cerchas de madera, mientras que su solado de cerámica ha sustituido al originario adoquinado natural.