Parque de Monza

Dos pasos en la historia

El parque y sus villas

El Parque de Monza, jardín imperial, bosque de caza, finca agrícola modelo, repleta de villas, granjas y molinos. La ambición de hacer convivir todos estos núcleos en un único proyecto admirable aún se lee en las arquitecturas, las avenidas y los campos del Parque. Este itinerario de visita es un viaje a la cultura histórica del territorio, en el cruce entre lujos cortesanos y vida de burgo.

Distancia: 5.5 km


Punto de salida/llegada: Via Boccaccio

Salida: Villa Reale desde la entrada “lateral” situada en Via Boccaccio. La Villa fue edificada entre 1777 y 1780 a partir del diseño del arquitecto Giuseppe Piermarini y fue ampliada por Canonica, que le añadió nuevas alas. En cuanto se pasa un puentecillo sobre una pequeña acequia, ya seco, giramos a la izquierda y se bordea hasta encontrarnos de nuevo con la tapia que separa los Jardines Reales del resto del Parque. Luego vuelve a subirse por un ancho paseo hasta la verja desde la que se entrevé la Cascina del Sole. Se sale de los jardines y se continúa por la avenida asfaltada frente a la verja flanqueada por robles hasta llegar al Viale Mirabello. Este espléndido boulevard, flanqueado durante toda su longitud por robles, lleva a la Villa Mirabello, erigida en 1668, restaurada y completada en 1768 a iniciativa del Cardenal Durini, que después la habitó desde aquel año. En Mirabello hay frescos y decoraciones de importante valor; aún más notables son los techos en artesonado de madera, que son una verdadera obra de arte. No puede visitarse por dentro, debido a que parte del edificio no tiene la habitabilidad. 


En el cruce se gira a la izquierda por la Avenida de Vedano hasta la Puerta Vedano, en donde, girando de nuevo a la izquierda y una vez pasada la pequeña subida, también a la izquierda, se llega a la Villa Mirabellino, construida en 1776 en una terraza natural, en posición opuesta al Mirabello, formando una perspectiva y un “catalejo” visual interrumpido en 1922 por la realización de un hipódromo y que se ha vuelto a introducir solo recientemente durante una operación de rehabilitación y reciclaje. Siguiendo por la Avenida Mirabellino hacia el sur, se gira a la izquierda en correspondencia de la gran antena RAI, cuyo complejo en estilo racionalista fue proyectado en 1952 por Giò Ponti. Siguiendo esta avenida poco concurrida se pasa por la neogótica Cascina San Fedele, que se puede ver en lo alto a la derecha, construida en 1805 según el proyecto del arquitecto Canonica, incorporando esculturas de la Iglesia de Santa Maria in Brera de Milán.


Después nos volvemos a situar en el Viale Mirabellino y poco después cruzamos Viale Cavriga, a la altura del Bar Cavriga. Se atraviesa y después de pocos metros se entra en los Jardines Reales: desde aquí se ve la Torretta, una imitación de estilo medieval, edificada con la intención de crear una especie de conexión histórica que diera dignidad al lugar. Se bordea el lago por la orilla izquierda; desde la otra orilla es visible el bonito Templete dórico, uno de los ejemplos más llamativos de la relación arte-naturaleza.
Llegada: Por relajantes bulevares de sombra se vuelve a las inmediaciones de la Villa Real. 
Es un paseo adecuado para todos, especialmente en un caluroso día de verano. ¿Cuánto se tarda? ¡De dos horas a todo el día!